Hermosa ciudad de poco más 18 mil habitantes (2002), ubicada en el sector sur de la IV Región de Coquimbo, aproximadamente a 240 kilómetros al norte de Santiago y 220 kilómetros al sur de la ciudad de La Serena.
El sector que en donde se emplaza la actual ciudad estuvo ocupado desde muy antiguo por grupo de aborígenes, principalmente changos que navegaban por estas costas.
Las primeras informaciones que se tienen de esta área se remontan a 1536, cuando el Capitán de Conquista español Diego de Almagro que conducía una importante comitiva terrestre destinada a conquistar Chile, intento que luego se vio frustrado por la pobreza del territorio, recibe aquí aprovisionamientos venidos por mar en el barco San Pedro desde el Perú. Desembarco que fue ayudado por indios changos y sus balsas de cuero inflado, comandados por el príncipe inca Paullo Tupac.
Uno de las más curiosas historias de la ciudad de Los Vilos, tiene lugar algunos años después de esta entrega de pertrechos a Almagro. Se dice que en 1565, un bergantín dirigido por el mítico Corsario Ingles Lord Willow, naufraga frente a estas costas, en la playa llamada Ñague. El Corsario debió refugiarse en la zona construyendo algunas viviendas con los restos del navío, ayudados por los nativos changos que habitaban un conchal de los alrededores. El inglés es rescatado en 1572, pero deja, se dice, el legado de nombrar el sector como Lord Wilow, que debido a la deformación fonética termina siendo conocido como Los Vilos.
Desde esta época el sector tubo tradición de ser cementerio de embarcaciones, esto dado por poseer una bahía muy abierta a los temporales del norte, cosa confirmada por los múltiples naufragios existentes en sus aguas
Eso si, la versión más aceptada es que el origen del topónimo Los Vilos proviene de la tradición indígena.
Los Vilos se ha transformado en las últimas décadas en un importante centro de servicios y descanso para quienes viajan desde Santiago a La Serena, reacuérdese que se encuentra en la mitad del trayecto. Además, gracias a las bondades de su playa principal, es un sector muy agradable para vacacionar principalmente en época estival. Cuenta con una variada oferta tanto de hospedaje como gastronómica, además de ser en si, una acogedora y bonita ciudad.
No podemos olvidar en esta pequeña reseña, el actual icono de modernidad de la zona: el recientemente instalado nuevo puerto, ubicado en el extremo norte de la ciudad, más específicamente en Punta Chungo. En sus modernas instalaciones se embarca directamente la producción extraída desde el mineral de Pelambres en plena Cordillera Andina, 100 kilómetros al oriente. El puerto funciona desde fines de la década de los noventa con un eficiente método de traslado hidráulico cuyas cañerías desembocan directamente en barcos de gran calado, pues la zona (a diferencia de Los Vilos) cuenta con una profundidad adecuada para aquellas faenas.
En la actualidad Los Vilos es el principal balneario de toda esta zona. Su principal atractivo turístico es sin duda su extensa playa, de agradable aspecto, tibias aguas, es apta para cualquier bañista.
Como ya se dijo, la ciudad cuenta con una buena oferta en alojamientos y gastronomía, con una conveniente variedad de precios.
Posee un activo comercio céntrico, encabezado por surtidos supermercados. Destaca una céntrica feria artesanal que por la tardes estivales ofrece ricas y convenientes "Churrascas", crujientes panes cocidos a la parrilla. Su arquitectura es baja, y en general la ciudad esta bien trazada y cuidada.

Algunos sostienen que viene del vocablo en Mapudungún (el idioma Mapuche) "Filo" que significa serpiente y de allí Vilo, es decir "las Serpientes"; otros indican que proviene del vocablo Molle "Vilu", cultura que se desarrollo en la zona, que coincidentemente también significaría serpiente. Podemos entender que este reptil habría sido muy abundante en estas costas.
Una vez asentada la conquista española en el territorio, se dispuso premiar a sus participantes con lo que se denominó "Merced de Tierra", pequeña parte del territorio conquistado regalado a un particular por parte de la Corona. El área de Los Vilos no estuvo exenta de esta práctica. En 1600 el sector había sido entregado al español Francisco Hernández Ortiz quién lo heredó a sus descendientes. Al finalizar la época Colonial, el área ya era conocida como el fundo Conchali.
Ha mediados del s. XIX, Los Vilos era una pequeña caleta de pescadores donde se realizaba un precario e informal intercambio comercial.
En 1855, el Presidente de la naciente República de Chile, Manuel Montt, decide convertir oficialmente a Los Vilos en Puerto Menor. Para tal efecto en diciembre de 1857 se decide comprar al fundo Conchali por parte del fisco 25 cuadras donde se organizará el nuevo pueblo.
Al finalizar la década de 1850, Los Vilos ya se encuentra organizado administrativamente, contando con un intenso intercambio comercial, dado por ser la principal ruta de salida para la producción agropecuaria y minera de toda la zona de Illapel.
Durante la Guerra del Pacífico (1879-1884), la ciudad fue puerto de abastecimiento de la escuadra nacional, siendo asechada varias veces por el Monitor Huascar todavía en manos del Perú.
1896, las ciudades de Salamanca, Illapel y Los Vilos son unidas por un ramal transversal del ferrocarril , facilitando enormemente el intercambio comercial, confirmando a Los Vilos como la principal alternativa para exportar la producción de la zona, que ahora se concentra su actividad en el abastecimiento de las Oficinas Salitreras de más al norte.
1922 se produce un fuerte maremoto, que afectó a buena parte del litoral costero de Chile, la ciudad es mayoritariamente destruida, provocando además numerosas víctimas.
En 1924 la ciudad ha sido reconstruida. Cuenta en aquellos años con telégrafo, aduana, escuelas, servicio de correo y registro civil.
En 1930, la ciudad de Los Vilos ya tiene establecida gran parte de su estructura actual. Por aquellos años se concentra además el retorno de la población que trabajaba en las faenas del salitre, al decaer finalmente su explotación; la gran mayoría se incorpora a las faenas portuarias. Se funda el "Sindicato de Lancheros" en 1932.
En 1950 cae el antiguo muelle debido al paso de los años y una precaria conservación. Es reemplazado por una nueva instalación que duro en funcionamiento varias décadas, aún manteniéndose parte de su estructura en pie. A mediados del s. XX, Los Vilos cuenta con una abundante tráfico exportador, dado por el embarque de las producciones de minerales de la zona. Destaca el molibdeno proveniente de la mina La Chicharra (Longotoma), y el cobre de altísima ley proveniente de Cabildo e Illapel.
Paulatinamente la actividad portuaria decae durante la segunda mitad del s. XX. Entre las causas de este decaimiento está la mejora en el transporte terrestre, la desaparición del transporte ferroviario (y los productos para embarcar que llegaban en cada convoy), y principalmente los altos costos de embarque en el puerto (problema nunca solucionado) que transformaron la actividad en poco rentable.




Antiguo Muelle

Plaza de Armas de Los Vilos









Muy agradable resulta pasear por su extensa costanera, llamada Avenida Salvador Allende. Esta inicia en el extremo norte de la playa principal finalizando al sur en el sector conocido como Caleta de las Conchas. Entre los principales atractivos que se pueden apreciar paseando por ella están:
La Caleta San Pedro. Es el principal mercado de productos marinos de la ciudad. En ella puede encontrar variedad de mariscos y pescados ofrecidos a precios razonables. Conviene eso si, ir de compras en las primeras horas del día, entre más tarde menos variedad y frescura encontrará. Desde aquí, uno puede internarse por algunos metros sobre el mar en el muelle operativo del sector. En las tardes es punto de reunión para quienes realizan pesca deportiva o quieren contemplar las más bellas postales de la ciudad.
El Antiguo Muelle. Su construcción data de mediados del siglo pasado. Sirvió con dedicación a las faenas portuarias de aquella época. Hoy es mudo testigo del cambio de actividad de la ciudad. Su aspecto es vetusto, casi consumido totalmente por el oxido, incluso su extremo al mar esta derrumbado.
La escultura de Federico Assler. Titulada "Impulso Vital" fue inaugurada en enero del año 2007, como inicio del Paseo Mirador del Puerto, obra Bicentenaria proyectada para la ciudad. Las dimensiones de la estatua son seis metros de alto por siete metros de largo, y creemos, asemeja una nave o embarcación.
La Escultura de un Mamut. Monumental obra realizada por el escultor Rodolfo Bucherenick, que representa a este extinto animal, que según los trabajos arqueológicos realizados en Quereo, quebrada ubicada al sur de la ciudad de Los Vilos, deambuló por esta zona hace 12.000 años atrás.

Humildemente creemos que el patrimonio cultural de aquel descubrimiento, donde existen restos de ocupación humana muy antigua (6 mil años atrás), es un atractivo poco difundido de la ciudad. Si se sacará real provecho, con los obvios cuidados necesarios, podría transformarse en todo un hito turístico de la ciudad y la zona.
Módulos Gastronómicos. Pintorescas construcciones circulares, emplazadas bordeando la costanera donde es posible consumir productos de la zona, destacan crujientes y variadas empanadas.
Isla de los Huevos. Frente a los módulos gastronómicos y a gran parte de este sector es posible contemplar esta pequeña isla de quebradizo y puntiagudo aspecto. Posee una abundante fauna de aves marinas. Es posible contratar botes tripulados para realizar un pintoresco paseo a su alrededor.
La ciudad de Los Vilos cuenta también con una hermosa y cuidada Plaza de Armas, que se emplaza a un par de cuadras de su calle céntrica principal, avenida nombrada como Caupolicán. Llama la atención que la mayoría de las principales calles de la ciudad tengan nombres de Toquis Mapuches.
Un atractivo poco conocido, pero muy agradable, es una caminata por la dunas ubicadas al costado norte de la playa principal de la ciudad. Si bien no poseen dimensiones espectaculares son ideales para una entretenida tarde de paseo.
Destaca a la distancia el extenso muelle de Puerto Punta Chungo, ubicado al extremo norte de la ciudad. Allí se embarca la producción venida desde el mineral de Pelambres. Bonita postal sobretodo cuando existen buques cargando.
La ciudad, como todo balneario que se aprecie de tal, cuenta con atractivos especiales cada temporada veraniega. Entre los más llamativos están: variadas muestras de artesanías, feria con entretenciones mecánicas, un tren (vehículo disfrazado de ferrocarril con sus respectivos carros) que recorre la ciudad en un bonito paseo familiar; y una serie de espectáculos masivos organizados generalmente por el Municipio.
Entre los atractivos culturales de la ciudad destaca el Acuario Municipal y el Galpón Cultural. Ambos cerrados cuando visite la ciudad este verano.








